9 feb. 2016

HISTORIAS. Imogen.

















Con el vendaval de viento que ha estado soplando a lo largo de todo el día de hoy, carecía de sentido ir a buscar algún sitio en donde surfear y aprovechar la cola de la borrasca Imogen que ayer por la tarde llegó a nuestras costas. 

Ayer sin embargo fue distinto. El temporal llegó con un poco de retraso con respecto a lo previsto, por lo que cuando entramos en el Pedrido el mar prácticamente era el del domingo. Posiblemente, y como adelanto de lo que vendría después, la ría en la desembocadura del Mandeo estaba más agitada de lo normal, oscilando por momentos con ondas que rebotaban en los acantilados a un lado y al otro, por lo que surfear, sobre todo en las primeras secciones, resultaba un tanto complicado. La cosa mejoraba en últimas secciones, en donde, sobre todo por la influencia predominante del fondo,  resultaba más fácil encontrar paredes limpias. 

A medida que avanzó la tarde, las condiciones fueron mejorando. Cada vez las series eran más grandes, pero gracias a la marea, que se mantenía muy alta, las olas continuaban rompiendo con cierto orden. La subida definitiva del mar coincidió con el inicio de la bajada de la marea, con lo que las series comenzaron a romper cada vez más atrás. La corriente de la desembocadura del río era también más fuerte. Sin hablar entre nosotros, todos los que estábamos en el agua tomamos la misma decisión. Era momento de salir. 

7 feb. 2016

HISTORIAS. Un pequeño Hércules de camino.



Al contrario de lo que está ocurriendo en el Pacífico Norte, en el que los efectos del Niño se han traducido en uno de los mejores inviernos de olas que se recuerdan, en el Atlántico Norte estos meses están siendo más o menos tranquilos en cuanto a temporales en el mar. Salvo la serie de borrascas de la primera semana de enero, el resto de semanas han pasado en general con buen tiempo. Pero con la entrada de una serie de frentes este fin de semana, parece que se va a romper esta tónica, 

Aunque ayer la altura de ola prácticamente no subió, lo que nos permitió surfear en San Jorge por la mañana, el viento sí que sopló con fuerza. Hoy, las condiciones ya han variado. La boya está midiendo olas de más de 6 metros, aunque con un periodo medio aún bajo, de unos 9 segundos. Pero estas condiciones son la antesala de lo que se aproxima de cara a el lunes y la mañana del martes, cuando se espera la llegada de un temporal que los expertos han llegado a calificar como un pequeño Hércules, el histórico temporal que el 6 de enero de 2014 dejó récords de altura de ola frente a nuestras costas. 

En magicseaweed han comparado las mapas de Hércules (imagen del 5 de enero de 2014) con los de pronóstico para hoy domingo, y la verdad es que ambas imágenes se parecen bastante. Además de lo que muestran los mapas, ambas tormentas presentan otra serie de similitudes que hacen presagiar que sus efectos puedan ser similares. He leído que ambas se formaron mucho más al sur, en las aguas cálidas de la costa de Florida, de lo que normalmente lo hacen las borrascas en el Atlántico Norte. La trayectoria está siendo también similar a la Hércules, esperándose que su máximo energía azote costas situadas más al sur de lo que suele ser habitual en estas borrascas, principalmente en las Islas Británicas y el noroeste de Francia. La altura de ola superará en alta mar los 15 metros, con periodos de hasta 21 segundos en el Golfo de Vizcaya, Galicia y la costa de Portugal. Estas condiciones, unidas a las fuertes vientos que se esperan, y a que la llegada de la tormenta coincidirá con mareas vivas (se espera que el pico del temporal llegue a las 6 de la tarde, siendo la pleamar del lunes a las 5), hacen prever también numerosos daños en las costas.

4 feb. 2016

HISTORIAS. Cómo llegar del punto A al punto B.















Vengo de la tabla corta, así que una de las primeras cosas que descubrí del longboard fue que el modo de afrontar una ola es totalmente distinto a cuando estás sobre una tabla de 6 pies. Ni mejor ni peor, simplemente diferente. Con sus limitaciones y ventajas, proporcionadas sobre todo por la mayor longitud y volumen de la tabla.

Hace años me llamó la atención una frase que leí en una entrevista a Tyler Hatzikian, en la que afirmaba: "surfear con un longboard es parecido a una partida de ajedrez. Es más mental que con una tabla corta. Tienes opciones ilimitadas para elegir el lugar en el que girar para lograr la velocidad adecuada que necesitas para ir, con el menor esfuerzo, entre el punto A y B". En aquel momento no me sentí capacitado para opinar sobre ella, pero tras un tiempo alternando tabla corta y longboard, creo que no estoy de acuerdo.

El fin es el mismo. La mayoría de las veces resulta igual de exigente. Es cierto que los medios son diferentes. También la línea que sigues sobre la pared de la ola lo es. Pero el esfuerzo, la elegancia, la velocidad y el estilo, dependen en realidad de cada uno. La longitud de la tabla no creo que lo determine.